Todo lo que necesitas saber antes de empezar.
Sí. Aunque el contexto político genere dudas, las visas de inversionista se siguen otorgando y la inversión extranjera directa continúa creciendo. Estados Unidos mantiene reglas técnicas y transparentes para proyectos que generan valor y empleo.
Te acompañamos en tres rutas: expandir tu empresa actual, emprender desde cero o invertir tu capital en dólares. Cada ruta sigue un proceso de diagnóstico, validación, plan y ejecución.
Nuestros fundadores hicieron el mismo camino que tú. Coordinamos en un solo equipo a especialistas legales, fiscales, financieros e inmobiliarios, en español, para que no tengas que buscar proveedores por separado.
No. La llamada inicial es gratuita y sin compromiso: revisamos tu caso y te decimos qué ruta tiene sentido para tu proyecto.
No. Cualquier extranjero puede comprar bienes raíces sin visa. Si tu objetivo es obtener residencia mediante una visa E-2 o EB-5, la inversión debe cumplir requisitos de monto y creación de empleo, que planificamos contigo.
Una LLC separa tu patrimonio personal del riesgo del negocio y permite deducir gastos operativos. Su efecto en impuestos como el de sucesiones depende de cómo se estructure, por eso lo definimos con especialistas fiscales según tu caso.
Depende del sector: residencial, comercial o industrial. Buscamos activos con plusvalía sólida y flujos constantes, y priorizamos la seguridad de tu capital sobre la especulación.
Sí. Existen programas para extranjeros no residentes que financian entre el 60% y el 70% del valor de la propiedad, siempre que cuentes con la estructura legal y financiera adecuada.
Es un proceso de entrada con bajo riesgo que va de la planeación a la operación inicial en EE. UU., con cumplimiento local y sin interrumpir el negocio que ya tienes en tu país.
No. Podemos crear una estructura espejo, una subsidiaria o una nueva entidad en EE. UU. mientras tu empresa matriz sigue operando.
Analizamos el nexus fiscal, los beneficios tributarios de cada estado, como Delaware o Florida, y la cercanía con tus clientes y proveedores.
Sí. Te conectamos con instituciones que abren cuentas a empresas con socios no residentes y te acompañamos en el proceso.
Un nombre único, una estructura legal (LLC o C-Corp), un número EIN ante el IRS y un agente registrado con domicilio en EE. UU. Nos encargamos de estos pasos durante el soft landing.
Sí, puedes operarla de forma remota. Si además quieres migrar, conviene estructurar el negocio desde el primer día para que califique a visas como la E-2 o la L-1.
Sí. Te damos asesoría contable básica para que tu empresa empiece en regla, con impuestos de venta y federales bien definidos, y evites auditorías o multas.
Una LLC suele ser más sencilla y flexible para uno o pocos socios. Una C-Corp es la estructura que prefieren los fondos de inversión y la necesaria para una eventual salida a bolsa. La elección depende de tu plan de crecimiento y de tu situación fiscal.